miércoles, 26 de marzo de 2014

Noah. El Arca de Noé en los cines a partir del 4 de abril.

Equipo AdARQUA





El que es, posiblemente, uno de los barcos más famosos de la historia, estará pronto en nuestras pantallas. La apocalíptica epopeya del Arca de Noé salta al cine en una mastodóntica producciónprotagonizada por Russell Crowe y dirigida por Darren Aronofsky (director de Cisne negro, El luchador o Réquiem por un sueño). Una cinta que en su primer adelanto  trae a la memoria películas como: Quo Vadis (1951), La túnica sagrada (1953) o Los Diez Mandamientos (1956) añadiendo toda la épica y espectacularidad de las películas actuales.



En Noé veremos cómo su protagonista no solo debe afrontar la misión de construir el arca para salvar a las especies animales y a su familia del diluvio que arrasará con todo, sino que también, como adelanta el tráiler, tendrá defenderse del resto de humanos que intentar arrebatarle su embarcación.



Además de a Crowe, en lo nuevo de Aronofsky veremos a Jennifer Connelly, que ya coincidió con el protagonista en Una Mente maravillosa y que encarnará a Naameh, la mujer de Noé; a Anthony Hopkins que será Matusalén; y a Emma Watson, que interpretará a Ila, una joven que tiene una cercana relación con Shem, uno de los hijos de Noé.Douglas Booth (LOL, Romeo and Juliet) será quien encarne a este hijo enamorado de Noé, mientras que Logan Lerman (Percy Jackson y el ladrón del rayo, Los tres mosqueteros) dará vida al otro hijo de Noé, Ham. El villano de la película será Ray Winstone (Infiltrados, London Boulevard).



Con un guión que firman Ari Handel y el propio Aronofsky, y que ha contado con la colaboración del nominado al Oscar John Logan (Gladiator, La invención de Hugo), el estreno de lo nuevo de Darren Aronofsky está fijado para el 4 de abril de 2014.




Fuente: Europa Press

domingo, 23 de marzo de 2014

La barca solar en el arte del Antiguo Egipto

Equipo AdARQUA


Las embarcaciones han sido uno de los elementos básicos en el desarrollo y evolución de la civilización egipcia. Ampliamente utilizadas en la vida diaria por las especiales características geográficas del territorio, dieron el salto al ámbito del Más Allá convirtiéndose en vehículos para la divinidad a la vez que sirvieron de transporte a los difuntos en su paso al otro mundo.

Las representaciones de embarcaciones abundan en todas las épocas históricas del arte egipcio en una gran variedad de formas como decoración cerámica, grabados rupestres, mauqetas o pinturas.

No hay que perder de vista la fuerza simbólica de las barcas en la Antigüedad, sobre todo si pensamos que, por lo general, las cosmogonías de las culturas más antiguas coinciden en  que en un principio no había más que agua, entendida ésta como una masa líquida y amorfa en la que residían las fuerzas enfrentadas de la creación y la destrucción.

La barca es el medio en el que se apoyan muchas creencias de la Antigüedad. Algunos ejemplos los encontramos en los diluvios, la barca vikinga que albergaba el cuerpo del difunto como vehículo funerario, o el mito de Caronte, donde el barquero pide un óbolo para transportar al muerto, frente al barquero egipcio, que exigía que el difunto fuera puro de corazón y que conociera su nombre además del de todas las partes del barco... Eran la expresión metafórica del camino, especialmente de la fase intermedia entre la muerte y el posterior renacimiento, y servían de este modo como símbolo de transición y salvación.

Desde el punto de vista religioso y funerario, las embarcaciones eran consideradas indispensables para la supervivencia del muerto. Maquetas de embarcaciones se enterraban con el ajuar del difunto para que éste pudiera hacer uso de ellas durante su tránsito y estancia en el otro mundo.

Ya en el periodo tinita (3000-2686 a.C) se excavaban en las las inmediaciones de las mastabas reales fosas para albergar las embarcaciones que permitirían al rey navegar rumbo al más allá.

Tanto las embarcaciones como la navegación en general son citadas con frecuencia en los textos religiosos más antiguos, los Textos de las Pirámides, pertenecientes al Reino Antiguo. Muchas de las fórmulas que contiene el denominado Libro de los Muertos están dedicadas a las barcas.

Con el paso del tiempo, los barcos que surcaron el Nilo fueron perfeccionándose y diversificándose. Sin embargo, los barcos que se relacionan con las funciones funerarias y religiosas son siempre papiriformes a lo largo de toda la historia egipcia, manteniendo el modelo originario, aunque introduciendo importantes variaciones en su decoración.

Extraído de "La Barca Solar en el Arte del Antiguo Egipto". Jose María Benito Goerlich. Ars Longa nº18, 2009.

viernes, 21 de marzo de 2014

Día mundial de la Poesía: Al Comprador Indeciso

Equipo AdARQUA


Si los cuentos que narran los marinos,
Hablando de temporales y aventuras, de sus amores y odios,
De barcos, islas, perdidos Robinsones
Y bucaneros y enterrados tesoros,
Y todas las viejas historias, contadas una vez más
De la misma forma que siempre se contaron,
Encantan todavía, como hicieron conmigo,
A los sensatos jóvenes de hoy:

-¿Qué más pedir? Pero si ya no fuera así,
Si tan graves jóvenes hubieran perdido
La maravilla del viejo gusto
Por ir con Kingston o con el valiente Ballantine,
O con Cooper, y atravesar bosques y mares:
Bien. ¡Así sea! Pero que yo pueda
Dormir el sueño eterno con todos mis piratas.
Junto a la tumba donde se pudran ellos y sus dueños.

Robert Louis Stevenson, Al Comprador Indeciso, Poema inicial de La Isla del Tesoro.

domingo, 16 de marzo de 2014

Mitos y leyendas del Mar: El Batir del Océano

Equipo AdARQUA



El avatar Kurma de Visnú, sumergido sosteniendo la montaña Mandara, durante el Samudra manthana, la serpiente Vasuki está enroscada y es tirada por los dioses (orilla izquierda) y por los demonios (orilla derecha); ca 1870, Uttar Pradesh (India).
 
Este mito, uno de los mitos fundamentales del hinduismo, se encontró por primera vez en los Brahmanas y está muy extendido en los Puranas. En sánscrito se llama samudra manthana (batido del océano). La versión que tratamos aquí es una forma condensada en el Mahabharata (una de las dos grandes epopeyas en sánscrito compuestas entre el IV a.C y el IV d.C), y se centra en la obtención del elixir de la inmortalidad.

Al principio de los tiempos los deva (dioses) y los asura (demonios) eran todos mortales, y luchaban entre ellos por el dominio del mundo. Los deva, debilitados y vencidos, solicitaron la ayuda de Visnú. Y reunidos en el monte Meru, reflexionaron sobre cómo obtener el elixir de la inmortalidad. Visnú propuso a los Devas que batan el océano con ayuda de los asura para extraer la amrita (el néctar de la inmortalidad’).

Fueron al monte Mandara, lo arrancaron y colocaron en el lomo de la tortuga  Kurma (un avatara del mismo Visnú), y utilizaron la serpiente Vāsuki, el rey de los Naga, para poner la montaña en rotación de manera que batiera el océano.  Los asuras y los devas sujetaron los extremos de la serpiente y dieron vueltas al monte Mandara, de modo que sus árboles se incendiaron con la fricción. Aunque las llamas fueron apagadas, la savia de las plantas fluyó hasta el océano donde se transformó en leche y después en mantequilla. Los dioses siguieron batiendo y así surgieron el Sol, la Luna, la diosa de la fortuna, otros tesoros, el veneno, y, al final, el divino médico Dhanvantari con el elixir. En cuanto los asura vieron la copa con néctar se precipitaron sobre él antes de que los deva pudieran intervenir. Visnú se transformó rápidamente en Mojiní, la mujer más bella del mundo; los asura quedaron extasiados y paralizados, momento que aprovechó Visnú para quitarles la copa y dársela a los deva. Los devas, convertidos ahora en inmortales, no podían ser vencidos y arrojaron a los asura a los infiernos. Sin embargo, durante la lucha unas gotas de amrita cayeron sobre cuatro lugares de la India: Nasik, sobre el río Godavari; Shipra (en Uyyain); Jariduar (sobre el río Ganges) y Praiag (Allahabad).

Estas cuatro ciudades, bendecidas por el néctar se convirtieron en los cuatro lugares de peregrinación donde se celebran las concentraciones denominadas Kumbhamela.

El batido del océano es la imagen clásica de la creación por medio del caos: la ruptura de la serenidad de las aguas primordiales. La dialéctica simbólica básica es la de los líquidos, el agua neutral que es transmutada en varios elixires: humano (leche), ritual (mantequilla) y divino (ambrosía). Así como el inverso de todos los elixires, el veneno.
 


domingo, 9 de marzo de 2014

Formación: Diploma de Arqueología Subacuática, Universitat de valencia

Equipo AdARQUA



Curso 2013-2014
Diploma de postgrado
Modalidad: presencial.
Matrícula: 1200 euros.

Lugar de impartición: Facultat de Geografia i Història y Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA), Cartagena

Horario: De lunes a jueves de 16 a 20:30 h. y viernes de 10 a 18 h. (Facultat de Geografia i Història). Jornada Completa (Museo Nacional de Arqueología Subacuática. ARQVA), Cartagena. Practicum (Jornada Completa) en Xàbia

Objetivos del curso:
- Dirigido a la formación específica del arqueólogo en Arqueología Subacuática.
- Iniciar al alumno en las técnicas de trabajo bajo el agua, con prácticas incluidas.
- Hacerlo capaz de reconocer y ordenar elementos de cultura material desde Época Protohistórica a Moderna, que suelen aparecer en yacimientos subacuáticos.
- Conocer las reglas básicas de la Arquitectura Naval Antigua.
- Introducir al graduado en la arqueología subacuática como patrimonio cultural y su futuro profesional.

Metodología:
- Las enseñanzas teóricas se desarrollarán en aula, con ayuda de medios audiovisuales así
como con materiales elaborados que proporcionarán los distintos profesores y se entregarán antes del comienzo del curso.
- Los workshops tendrán lugar en el Laboratorio del Departament de Prehistòria i Arqueologia de la Universitat de València, así como en el Museu de Prehistòria de Valencia y en las instalaciones del Museo Nacional de Arqueología Subacuàtica (ARQVA). Se trabajará siempre sobre materiales arqueológicos originales.
- El Practicum tendrá lugar en aguas marinas: Port de Xàbia y calas próximas. Consistirá en la realización de prácticas de documentación y excavación subacuática, en pequeños grupos acompañados por monitores.

Profesorado: clic

Programa: clic

Requisitos: Licenciado en Historia, Geografía e Historia, Filosofía y Letras, u otras licenciaturas afines que faculten para ejercer la arqueología. También, estudiantes de 2º ciclo de las licenciaturas antes mencionadas, y que tengan aprobados un mínimo de 270 créditos. Igualmente a graduados en Historia u otros grados afines que faculten para ejercer la arqueología. O alumnos del último año del grado que tengan aprobados un mínimo de 210 créditos.
Se exigirá una titulación homologada de buceo deportivo o profesional con el correspondiente seguro. Tendrán admisión preferente los que acrediten un mínimo de 30 inmersiones realizadas antes del curso (libreta de inmersión).
Para la realización del practicum deberán traer o alquilar un equipo de buceo ligero.

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